Nuevos escenarios biogenéticos y sus potentados intrigantes

por Javier Gil Martín

En El gran teatro del mundo, Dios reparte los papeles graciosamente e inviste a cada cual con dones y cualidades, con propiedades y cargos; pero cada actor habrá de rendir cuentas en propia persona al concluir su actuación y enfrentarse, en su completa desnudez y sin privilegio alguno, a la mirada retributiva del Padre. En esa obra, Calderón hace pasar a un niño —sin papel que representar— de un lado a otro del espacio escénico: el infante entra y sale prácticamente en silencio. Siendo como son fascinantes las interpretaciones literarias y teológicas de este pasaje, en mi charla lo reinterpretaré a la luz de las nuevas propuestas biogenéticas financiadas y avaladas por una parte significativa de la élite turbocapitalista.