La tierra extraterrestre

Antes de consultar el diccionario, se me ocurrían tres definiciones diferentes del término tierra, al menos en lo que se refiere al uso habitual:

Aquello que se diferencia fundamentalmente del agua, y también, del fuego y del aire.

La tierra es el fermento para la vida vegetal, es aquello que se cultiva y de la que sale una gran parte de los alimentos que nos mantienen con vida. Hay algunas personas que trabajan especialmente la tierra. No solo ellos viven de la tierra, también nos hacen a los demás vivir de ella.

El lugar en el que una persona nace y crece.

Se suele sentir cierto apego al lugar desde el que se accede al mundo. La tierra, en este sentido, coincide en cierto modo con la región donde se vive. Se siente cierta pertenencia a ese lugar, aunque no está tan claro que el nacer en un lugar implique propiedad.

Según esta segunda definición, unas personas son expulsadas de «su tierra«, otras son forzadas a emigrar. También, desde esta definición, sería comprensible que alguien diga que su tierra es el mar.

El planeta en el que vivimos.

Aquí la Tierra, con mayúsculas, incluye el agua (los océanos y los ríos), el aire (la atmósfera) y el fuego. La tierra es un planeta del que hoy en día conocemos sus proporciones. Los hemos cartografiado y conocemos algunos de sus secretos. En comparación con otros astros, sabemos hoy que nuestro planeta alberga una enorme diversidad de ecosistemas, de flora y fauna, de culturas humanas, etc. La Tierra es el escenario general de la evolución de los seres vivos y el escenario principal de la historia humana, incluyendo sus ficciones.

Podríamos decir que el ser humano ha reconocido estas tres definiciones en el mismo sentido en que los hemos expuesto aquí. Primero han conocido la tierra en la medida en que la han cultivado (en el Neolítico). Después, la agricultura y la ganadería han forzado el abandono de la condición nómada y la creación de asentamientos estables. Tales asentamientos han tenido como consecuencia el sentimiento de pertenencia y la defensa del territorio. Por último, las primeras sociedades han comenzado a desarrollar mitologías, religiones y ciencias y con ello se han hecho una idea de lo que era la tierra en su conjunto.

En la mitología griega se dice que la tierra fue lo primero. Del oscuro Caos aparecía Gea, que en un primer momento tenía un amplio pecho. La tierra fue la madre de todo lo demás. Dio a luz al estrellado Urano, el cielo.  Y después, con él, surgieron el resto de dioses. Con el tiempo, las a menudo tormentosas relaciones de los dioses desplazaron el protagonismo de la madre, convertida en abuela y luego en bisabuela, tatarabuela, etc. Al final, la tierra fue olvidada y ganaron protagonismo otros dioses. De este modo, la primera diosa acabó siendo la última.

En este curso la tierra vuelve a estar en el centro. En alguno de los tres sentidos señalados o en otros posibles. En las diferentes actividades programadas tratamos de abordar una tierra que, en cierto sentido, se nos ha vuelto extraña.

La tierra es una extraña en el resto del Universo. Pero, por otro lado, es tan cercana que no la vemos. Se confunde con lo que habitualmente llamamos mundo. Dice la filósofa Hannah Arendt:

La Tierra es la misma quintaesencia de la condición humana, y la naturaleza terrena, según lo que sabemos, quizá sea única en el Universo con respecto a proporcionar a los seres humanos un hábitat en el que moverse y respirar sin esfuerzo ni artificio

Según esta idea, pensar lo que de familiar tiene la Tierra es pensar lo que de familiar tiene la humanidad para sí misma. Pensar lo que de extraño tenemos para nosotros mismos es pensar en una tierra extraterrestre.

¿Qué significa para nosotros la tierra? ¿A qué la oponemos? ¿La consideramos propia o extraña? De ella nacemos, se dice, y a ella volvemos.

Esperamos que este curso sirva para profundizar y poner en relación los tres sentidos mencionados y otros posibles. Llevar a cabo una dialéctica propositiva entre una tierra familiar y una tierra extraña, entre una tierra que es también océano, atmósfera, pueblo, hogar. Una tierra que no es solo tierra: una tierra extraterrestre.